Por Juan Manuel Correa y Paula Anaya – Educación en Comunidad Rural
Gracias a su apoyo nuestro personal ha logrado muchas de las metas que nos propusimos y seguimos haciendo planes para el futuro.
El equipo ha realizado una encuesta más de actualización, casa por casa, para conocer los intereses y necesidades de los habitantes de este pueblo que adoptamos. Hemos tenido en cuenta sus resultados para mejorar nuestros planes de acción. Este diálogo directo con la comunidad nos ayuda a involucrarlos en los programas y atender sus necesidades.
El alcance de los programas ha aumentado. De antes atender a 45 niños, ahora hemos inscrito a más de 187 niños, jóvenes y adultos. Los programas han subido, de 12 a 21 programas. Ahora ofrecemos programas educativos, apoyo psicológico, actividades culturales y deportivas y herramientas tecnológicas. Las instalaciones y el soporte de equipos han crecido.
Desde este 2019, ya contamos con un aula más; y una sala dedicada a una biblioteca, en la que el número de libros ha pasado de 1200 a unos 3000. De 14 terminales informáticos hemos pasado a 24 ordenadores, entre portátiles y PC.
La cantidad de personal, incluidos voluntarios, estudiantes de servicios sociales y maestros asalariados, aumentó de 14 a 19.
Los resultados en la comunidad se pueden notar: vemos a decenas de niños más confiados y emocionados por aprender. La comunidad es más participativa y consideran al Centro Educativo como un espacio de encuentro comunitario, seguro y lleno de oportunidades para ellos.
En los últimos seis meses mejoramos la seguridad en los alrededores del centro educativo y abrimos aulas adicionales para ampliar el número de niños que se benefician de esta iniciativa.
Gracias a sus donaciones podemos atender a más niños, jóvenes y adultos.